NOVENA A SANTA MÓNICA (3)
Modelo de esposa y madre cristiana
Con textos bíblicos para la misa
NOTA: Con esta novena nos unimos a todas las mujeres que desean
sinceramente ser fieles a su vocación de esposas y de madres cristianas.
Asumimos sus alegrías y sus penas y les animamos a seguir los ejemplos de Santa
Mónica.
Que sus lágrimas y oraciones, unidas a su intercesión en el
Cielo, hagan retornar a todos los esposos e hijos extraviados, como sucedió con
Patricio y Agustín.
No lo olvidemos: Dios es capaz de hacer milagros, sobre todo
milagros de conversión. Pues ¿acaso Dios se complace en la muerte del pecador?
Por tanto, perseveremos en la oración y veremos las obras de Dios. Amén
Rito de entrada
1. Oración preparatoria
Padre y Señor nuestro, misericordia de cuantos en ti esperan, tú
concediste a tu sierva santa Mónica el don inapreciable de saber reconciliar
las almas entre sí y contigo; danos a nosotros el ser mensajeros de unión y de
paz en nuestros ambientes, sobre todo en el hogar, y el poder llevar a ti los corazones
de nuestros hermanos con el ejemplo de nuestra vida.
Tú que hiciste a Mónica modelo y ejemplo de esposas, de madres y
de viudas, concede por su intercesión la paz y mutuo amor a los casados; el
celo y la solicitud en la educación de los hijos, a las madres; obediencia y
docilidad, a los hijos; la santidad de vida, a las viudas; y a todos, el fiel
seguimiento de Cristo, nuestro único y verdadero maestro. Te lo pedimos por el
mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
2. Textos bíblicos y agustinianos para el tercer día
Santa Mónica, sembradora de comprensión y reconciliación (pacificadora)
1.- Textos bíblicos para la misa
2.- Textos agustinianos
“A esta tu buena sierva, en cuyo seno me creaste, Dios mío y
misericordia mía, le habías regalado también este hermoso don: siempre que le
era posible, se las ingeniaba para poner en juego sus dotes pacificadoras entre
cualquier tipo de personas que estuviesen en discordia o disidencia.
Del cúmulo de recriminaciones ácidas que suele respirar la
desavenencia tensa, cuando desahoga al exterior la crudeza de los odios con un
lenguaje lleno de amargura frente a la amiga, mi madre no refería de la otra lo
que no sirviera para reconciliarlas a ambas.
Por último, también conquistó para ti a su marido, que se
hallaba en los últimos días de su vida temporal. Bautizado ya, no tuvo que
llorar en él las ofensas que se vio obligada a tolerar en su persona antes del
bautismo. Además, era sierva de tus siervos. Todos cuantos la conocían hallaban
en ella motivos sobrados para alabarte, honrarte y amarte. Sentía tu presencia
en su corazón por el testimonio de los frutos de una conducta santa.
Había sido mujer de un solo hombre, había rendido a sus padres
los debidos respetos, había gobernado su casa piadosamente y contaba con el
testimonio de las buenas obras. Había criado a sus hijos, dándolos a luz tantas
veces cuantas los veía apartarse de ti” (Confesiones
9, 9).
Se pide la gracia que se desea alcanzar (pausa).
3. Oración de los fieles
Dios, Nuestro Señor, concedió a santa Mónica la conversión de su
esposo Patricio y de su hijo Agustín. Pidamos por intercesión de ella un
espíritu de verdadera conversión y una verdadera comprensión y amor a los
demás.
Después de cada invocación: Señor, que tu gracia nos santifique.
4. Oración
final
Rito de despedida





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