NOVENA A SANTA MÓNICA (2)
Modelo de esposa y madre cristiana
Con textos bíblicos
para la misa
NOTA: Con esta novena nos unimos a todas las mujeres que desean sinceramente ser fieles a su vocación de esposas y de madres cristianas. Asumimos sus alegrías y sus penas y les animamos a seguir los ejemplos de Santa Mónica.
Que sus lágrimas y
oraciones, unidas a su intercesión en el Cielo, hagan retornar a todos los
esposos e hijos extraviados, como sucedió con Patricio y Agustín.
No lo olvidemos: Dios
es capaz de hacer milagros, sobre todo milagros de conversión. Pues ¿acaso Dios
se complace en la muerte del pecador? Por tanto, perseveremos en la oración y veremos
las obras de Dios. Amén
Rito
de entrada
V. Dios mío, ven en mi
auxilio.
R. Señor, date prisa en
socorrerme.
Gloria al Padre…
1.
Oración preparatoria
Padre y Señor nuestro,
misericordia de cuantos en ti esperan, tú concediste a tu sierva santa Mónica
el don inapreciable de saber reconciliar las almas entre sí y contigo; danos a
nosotros el ser mensajeros de unión y de paz en nuestros ambientes, sobre todo
en la familia, y el poder llevar a ti los corazones de nuestros hermanos con el
ejemplo de nuestra vida.
Tú que hiciste a Mónica
modelo y ejemplo de esposas, de madres y de viudas, concede por su intercesión
la paz y mutuo amor a los casados; el celo y la solicitud en la educación de
los hijos, a las madres; obediencia y docilidad, a los hijos; la santidad de
vida, a las viudas; y a todos, el fiel seguimiento de Cristo, nuestro único y
verdadero maestro. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
2. Textos bíblicos y agustinianos
para el día segundo
Santa Mónica, paciente
esposa
1.-
Textos bíblicos para la misa
• Génesis 24, 1-53.
Abrahán busca esposa para su hijo Isaac; o bien, Tobías 7, 9-16; 8, 1-9.
Matrimonio de Tobías y Sara.
• Salmo 128 (127).
Bendición del hombre fiel en la esposa y los hijos.
• Mateo, 1, 1-12. Indisolubilidad
del matrimonio.
2.-
Textos agustinianos:
“Educada en honestidad
y templanza, y sujeta más por ti (Dios) a sus padres que por sus padres a ti,
llegada a la plenitud de los años de la nubilidad, entregada a su marido, le
sirvió como a su señor y se afanó en ganarlo para ti predicándole de ti con sus
costumbres, con las que la alimentabas y hermoseabas, haciéndola reverenciable
y ejemplar para su marido.
Y de tal manera soportó
las injurias del tálamo, que nunca tuvo contienda por ello con el marido
desleal. Esperaba ella que vuestra misericordia descendiese sobre él, dándole a
la vez la fe y la fidelidad.
Era él, por una parte,
extraordinariamente afectuoso y, por otra, sumamente fulminante y enojadizo.
Mas ella sabía no resistir al marido encolerizado, no sólo con hechos, pero ni
siquiera con palabras. Pero después que se le había pasado el enojo, viéndole
ella quieto y sosegado, buscaba el momento favorable para explicarle lo que
había hecho, si acaso se había irritado más de lo justo.
Al principio de su casamiento, su suegra, por los chismes de unas malas criadas, se mostró irritada con ella; pero luego, con su perseverante y obsequiosa afabilidad, con su paciencia y con su mansedumbre, la desarmó hasta tal punto que la suegra espontáneamente denunció a su hijo la lengua de las intrigantes que perturbaron la paz doméstica entre ella y su nuera, y exigió que las castigase… Y no osando ya ninguna acercarse a ella con chismes, vivieron suegra y nuera en buena amistad mutua y contento ejemplares” (Confesiones 9, 9).
3.
Oración de los fieles
Dios, Nuestro Señor,
concedió a santa Mónica la conversión de su esposo Patricio y de su hijo
Agustín. Pidamos por intercesión de ella un espíritu de verdadera conversión y
una verdadera comprensión y amor a los demás.
Después de cada
invocación: Señor, que tu gracia nos santifique.
– Por todos los
cónyuges cristianos que tienen dificultades en su vida familiar, para que sepan
ofrecerse mutuamente consuelo y ayuda. Oremos.
R. Señor, que tu gracia
nos santifique.
– Por todas las madres
cristianas del mundo, para que sepan conducir a sus hijos hacia ti. Oremos.
R. Señor, que tu gracia
nos santifique.
– Por cuantos sufren
soledad y abandono en la sociedad o sufren por las debilidades morales de sus
seres queridos. Oremos.
R. Señor, que tu gracia
nos santifique.
– Por todos los que
buscan la verdad y trabajan por ser fieles a tus preceptos y enseñanzas.
Oremos.
R. Señor, que tu gracia
nos santifique.
– Por el florecimiento
de vocaciones a la vida agustino-recoleta seglar y religiosa, y por la
perseverancia y fidelidad de cuantos se han comprometido a seguir a Cristo
imitando a san Agustín. Oremos.
R. Señor, que tu gracia
nos santifique.
– Por las esposas
cristianas, para que con su paciencia y fidelidad sean verdaderos ángeles del
hogar. Oremos.
R. Señor, que tu gracia
nos santifique.
Se pide la gracia que
se desea alcanzar (pausa).
4.
Oración final
Escucha, Padre de
bondad, nuestras oraciones, y tú que concediste a santa Mónica que con su vida,
sus oraciones y sus lágrimas ganara para ti a su marido Patricio y a su hijo
Agustín, concédenos, por su intercesión, que hagamos de nuestras vidas una
ofrenda perenne en tu honor y al servicio de los hermanos.
Por nuestro Señor
Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y
es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
Rito de despedida
El Señor nos bendiga,
nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
Amén.
V. Bienaventurada santa
Mónica
R. Ruega por nosotros.
V. Glorioso padre san
Agustín
R. Ruega por nosotros.



0 comentarios:
Publicar un comentario