"Espíritu Santo, tú eres el Amor. Y yo, que soy una pequeña creatura, llevo en mí una inmensa capacidad de ternura y de encuentro. Sin embargo, todavía no he aprendido qué es el verdadero amor.
Mi corazón es débil y necesitado. Muchas
veces deseo un abrazo afectuoso, anhelo una amistad buena y profunda, y mi
interior necesita experiencias de amor que me hagan sentir vivo.
Buscando amor, muchas veces me equivoco,
y le pido a los seres humanos lo que no pueden darme.
Por eso te ruego, Espíritu Santo:
ayúdame a valorar el amor y la amistad que me ofreces, enséñame a ver que en tu
presencia está todo el amor que necesito, e infinitamente más. Que tu amor es
desbordante y lleno de ternura, que tu amor es fuerte pero íntimamente cercano,
que tu amor es la respuesta verdadera para mi corazón necesitado.
Ven Espíritu Santo, pasa por mi interior
sediento, y sana mis insatisfacciones más profundas. Calma mi sed con tu agua
de vida.
Amén."
************
Los
Cinco Minutos de San Agustín de Hipona
Esta
es la regla del amor: el bien que deseamos para nosotros deseémoslo también
para nuestro prójimo. Y el mal que no queremos soportar, deseemos evitarlo
también a nuestro prójimo. Todos los que aman a Dios tengan estos deseos hacia
todos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario